Shutter Island da para todos

1954. Rachel Solando, paciente de una institución mental, desaparece inexplicablemente de su celda. La mujer, culpable de asesinar a sus propios hijos, está recluida en una entidad de máxima seguridad ubicada en una isla, por lo que su misteriosa desaparición requiere de la presencia de dos agentes federales para resolver el caso. Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) llegan dispuestos a encontrar respuestas pero no tardarán en notar que las autoridades del hospital, encabezadas por el doctor John Cawley (Ben Kingsley), no están dispuestas a colaborar con su búsqueda.

Este conflicto parece ser, a primera vista, el hilo conductor de una trama en la que sus protagonistas se encontrarán con una serie de obstáculos que deberán enfrentar para revelar la incógnita. Por el contrario, un espectador más atrevido, podrá intuir casi desde el inicio que los fantasmas internos del personaje de DiCaprio son la clave del desenlace.

Martin Scorsese apuesta esta vez al suspenso o terror psicológico. De su mano, Leonardo DiCaprio logra dar vida a un hombre desde todo punto de vista perturbado, con matices de héroe y villano. El actor, cuyo crecimiento es innegable, demuestra notable versatilidad en sus interpretaciones y por algo se ha convertido en el protagonista de casi todos los proyectos realizados por el director en la actualidad.

La película está llena de imágenes oníricas, memorias y alucinaciones, que se mezclan poco a poco con la realidad. Éstas son fácilmente diferenciables por la naturaleza visual de las mismas, el color y la luz, así como la crudeza de algunas representaciones de la guerra contraponen la idealización y la pérdida, y reflejan la batalla interna que libra el protagonista.

Todos estos elementos contribuyen a crear una atmósfera de tensión con la que Scorsese atrapa la atención del público durante más de dos horas. Ésta es sin duda una pieza que maneja un lenguaje capaz de mantener inmóvil al observador que mira con sorpresa el final que no esperaba, así como de deleitar a aquel, que siendo capaz de intuirlo, en su totalidad o sólo en parte, disfruta de su acierto.

“Shutter Island” es el film indicado para aquellos que gozan con el sobresalto propio de este género y aún más para los que, adentrados ellos mismos en el juego psicológico creado por el director, encuentran las respuestas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s